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Realizar cambios en la vida es un proceso, y un proceso generalmente difícil, sobretodo porque en muchos casos cuando queremos cambiar algo es porque ya sabemos que eso no va bien, y desafortunadamente son cosas que por lo general llevan mucho tiempo con nosotros.

Estas son las fases que ocurren durante el proceso de cambio

1. Luchar contra el cambio (Fase Previa).

Esta fase puede llevar un buen tiempo incluso años. Sabes que hay algo que no te deja ser feliz, tú relación de pareja, tu trabajo o algo que te incomoda. Sabes que quieres y debes cambiarlo pero sientes que es muy difícil, ademas no tienes mucha motivación para cambiar. En esta fase de preparación encontramos intenciones, deseos e incluso tratas de arrancar pero luego te desanimas y continuas como antes.

2. El momento de iniciar el cambio (Fase de partida).

Esta fase se caracteriza porque sucede algo realmente importante que hace que hagas clic con tu necesidad de cambio. Muchas personas han llegado hasta el fondo de la situación y solo tienen una única salida, buscar el cambio. También puede pasar cosas que te inspiren, y te motiven a luchar por lo que quieres. Incluso una simple reflexión sobre los cambios que quieres, es suficiente.

3. Arrancas tu carrera, visiblemente motivado (Etapa 1).

Inicias con toda la fuerza posible, preparas las cosas para que nada pueda fallar, compras ese libro, cambias tu ropa, te mudas, quieres aprender, te interesa hablar, etc. Al principio todo lo haces y no hay quejas, pero este impulso inicial se desvanece, para la mayoría, antes de la primera semana. Luego están en la etapa previa nuevamente. Esto puede suceder muchas veces, pero también puede pasar que en uno de los intentos logre superar esta etapa.

4. Las cosas no salen como esperamos, o es más difícil de lo planeado (Etapa 2).

A menudo las personas encuentran que el cambio es más difícil de lo que pensaban, o que no cumplen con las expectativas que tenían. Esto puede traer dificultades o incluso hacer que todo se esfume. Si perseveras puedes pasar a la siguiente fase. El problema es que imaginamos e idealizamos como van a salir las cosas, y rara vez sale tan bien. Por ejemplo:

  • Creemos que podremos correr 10k después de una semana de entrenamiento.
  • Nos sorprende que entrenar en el gimnasio sea tan difícil. 
  • No sabemos mandarín en 15 días. 
  • etc.

Y así, puede ser desalentador. A veces, las personas simplemente pierden el foco debido a que tienen demasiadas cosas en que pensar y que hacer, esto es una señal de que no están tan motivados como deberían estar, y hay asuntos que los desvían de su meta.

5. Continuar con tu propósito, y encontrar resultados (Etapa 3).

Si te mantienes en esa lucha inicial y sigues así ... encontrarás que el cambio comienza a suceder. Eso se sentirá bien y será alentador. La mayoría de las personas no aguantan el tiempo suficiente para que ocurra un cambio, aunque puede comenzar desde las primeras semanas. Si llegas a esta etapa, ¡alégrate! Probablemente se encuentre en el 10% de las personas que desean realizar cambios verdaderamente. Esta fase puede durar una cantidad de tiempo bastante variable: una semana, un mes, tal vez dos meses.

6. Te desvías pero luego regresas (o aveces no) (Etapa 4).

En algún momento, comúnmente antes del primer mes de llegar a la etapa 3, habrá un inevitable desvío en su propósito de cambio. Nadie está completamente enfocado en una cosa para siempre. se presenta un contratiempo, un viaje, una enfermedad, tareas en el trabajo, tiene que mudarse, hay una crisis en su familia, su hijo o mascota se enferma. Aquí pueden pasar varias cosas, para algunos será el final, otros retroceden incluso hasta la etapa 1. Para otros será un descanso de unos días o semanas para continuar donde lo dejaron. No te debes avergonzar, está bien cansarse o pensar en rendirse, finalmente es tu lucha y solo tu entiendes lo que sucede, lo importante aquí es encontrar la ruta nuevamente, incluso si debes pasar por las etapas anteriores, seguramente no va  ser tan difícil como la primera vez.

7. El cambio hace parte de tu vida (Etapa 5).

Esta es muy similar a la etapa 3, encontramos resultados, los cambios van por buen camino y las cosas son más sencillas ahora. Ahora has asimilado el cambio como algo propio de tu vida, o en algunos casos no es tan cierto. Puede pasar que por situaciones internas o externas regreses a la etapa 4 o incluso suceda lo mismo que en la etapa 3 y avances nuevamente. La ventaja es que ya conoces el éxito y caminar sobre lo caminado es más simple, o también puedes arrancar con un nuevo cambio.

8. Puedes perder la ruta, pero ahora encontrarás el camino fácilmente.

Pasa frecuentemente que en algún momento, las personas vuelven a sus viejos hábitos, a pesar de que el cambio se vuelve fácil. Los viejos hábitos no siempre han muerto por completo. Aclaración, esta no es una etapa obligatoria, por ejemplo, hay personas que nunca retoman el cigarrillo, pero puede ser que rompan la dieta eventualmente, o dejen un tiempo de hacer ejercicio y otros hábitos similares pueden retroceder de vez en cuando. Puede ser desalentador tener que comenzar de nuevo y algunas personas nunca comienzan de nuevo porque están desanimadas. Los exitosos simplemente comienzan de nuevo y se enfocan y motivan nuevamente. La buena noticia: ¡es mucho más fácil la segunda y tercera vez! 

Como puede ver, es un camino desordenado. Hay comienzos y paradas. Hay motivación y luego desánimo. Hay interrupciones y nuevos comienzos. Hay cambios a largo plazo que en ocasiones se pierden. El cambio ocurre, pero no al ritmo que nos gusta y no como nos gustaría. Este es el proceso de los seres humanos que cambian los patrones habituales.

Por cierto, para tener una transformación completa de tu vida, deberás crear varios (o muchos) de estos cambios.

Habilidades clave para crear cambios

Sabiendo todo lo anterior, ¿Qué necesitamos para crear este tipo de cambios?

Estas son las habilidades que harán que los cambios sean mucho más posibles:

1. Encontrar lo que se debe cambiar, e iniciar el proceso.

Puedes pasar mucho tiempo diciéndote mentiras sobre la necesidad de cambiar. Reconocer que hay cosas que necesitamos modificar es una habilidad poderosa, hacer una introspección y encontrar esas cosas es una habilidad que definitivamente necesitamos. Es frecuente pensar que necesitamos cambiar, pero no queremos enfrentarlo. La habilidad inicia con la honestidad, reconocer que se necesita un cambio, y luego encontrar una manera de activar ese botón para que te comprometas y actúes.

2. Alistar todo para que las cosas salgan bien.

Cuando esté listo para tomar acción, hay que prepararse. Como ya comente no importa la forma de comenzar, no te dejes atrapar por la indecisión y el exceso de análisis. Empieza pronto. De todas formas hay que tratar de prever algunas dificultades: establezca la responsabilidad, el seguimiento, la motivación, de modo que cuando vacile, sea más probable que permanezca firme en su decisión.

3. Aprende a motivarte y darte fuerzas.

Te desanimarás o perderás la motivación en algún momento. Refuerza tu ánimo y tu alegría. Esto requiere práctica, pero puede ser tan simple como repetir: "¡Puedes hacerlo!"

4. Controlar tus pensamientos y retomar el camino.

Del mismo modo, habrá momentos en los que pensemos que no debemos hacerlo. Hubo un desvío en tus intenciones, o hay cosas que se interponen en el camino. Sera bueno controlar los pensamientos y volver a la normalidad. Esta habilidad es similar que la primera en la parte superior de esta lista, pero aplicándola durante el proceso, en lugar de antes de que comience el proceso.

5. Avanzar aunque sea poco.

Recuerda lo que hemos repetido, lo que necesitamos con urgencia es comenzar!. Encuentra ese pequeño paso y toma acción. Anímate una y otra vez dando pasos de todos los tamaños.

Estas habilidades no tienen un orden, una puede llegar primero o quizá lleguen juntas. Lo que es claro es que es necesario practicar una y otra vez. De esta manera, cada vez que te desvías, te desmotivas o luchas, es una gran oportunidad para practicar el cambio.